Filosofía 5.º · Descartes · juego de rol

El tribunalEl genio maligno vs. el cogito

El genio puede falsear todo el contenido de tus pensamientos. Todo, menos uno.

El genio maligno —tan poderoso como astuto— te acusa: nada de lo que creés es tuyo, nada es real, todo lo puso él en tu mente. Vos sos la defensa. Presentá tus pruebas, una por una. Él va a refutar cada una mostrándote cómo la pudo haber fabricado.

Tu misión: encontrar la única prueba que el genio no pueda falsear. Cuando la presentes, cae él. Probá primero con lo que te parezca más firme y fijate qué pasa.
El genio malignoAdelante. Presentá tu primera prueba. Ninguna resiste.
Certeza del genioen pie
En el extremo de la duda
Cogito, ergo sum

En el preciso momento en que la duda llega al extremo, se convierte en su opuesto: certeza. Para dudar tenés que pensar; para pensar tenés que ser. El genio puede falsear el mundo, tu cuerpo, la matemática — pero no puede hacer que vos no seas mientras pensás que sos algo. El engaño perfecto exige una víctima real.

La duda, llevada al fondo, rebota. No saliste del pozo: encontraste que el pozo tenía suelo.Primera verdad indubitable y primer principio de la filosofía · Carpio VIII §7