Cinco clases que siguen una sola escalera: la duda baja hasta el fondo derribando todo, y después el conocimiento vuelve a subir recuperando lo que había caído. Cada pantalla se recorre con las flechas del teclado.
Los argumentos con los que Descartes derriba todo, uno por uno y en el orden del texto: los sentidos, el sueño, el Dios engañador y el genio maligno. Con las tres características de la duda sistematizadas.
La primera certeza y sus seis características. La res cogitans frente a la res extensa. Y el experimento de la cera paso a paso, hasta mostrar que quien conoce no es el sentido sino el entendimiento.
Por qué hay que probar a Dios justo después del cogito. Realidad formal y realidad objetiva, las dos pruebas causales, las objeciones a la idea de infinito y el círculo cartesiano.
Repaso del método, el criterio y la duda. De dónde sale el error: entendimiento finito, voluntad infinita, precipitación. Y el argumento ontológico, la segunda prueba de Dios.
El último escalón: la prueba de que existen los cuerpos, la distinción real entre alma y cuerpo, y la nueva función de los sentidos, que ya no es conocer sino avisar.
Cuatro momentos en 3D: la cera con sus cualidades, el fuego que se las lleva, la imaginación que no da abasto, y el despojamiento final. Se gira con el mouse y tiene sonido.
El genio maligno acusa y el cogito se defiende. El curso se divide en dos bancas y cada objeción sólo se gana con un argumento del texto, no con una definición aprendida de memoria.
Seis pisos que se recorren en el orden en que Descartes derriba y reconstruye. Cada puerta se abre usando el argumento, no recordándolo. Arte, voces y acertijos viajan dentro de un solo archivo: corre sin internet y sin instalar nada.